Fotógrafo Familias Tenerife – Mathew 1 años después

Ha pasado exactamente un año desde que conocimos a Mathew. Tenía solamente 7 días cuando fui a su casa a fotografiarle. Isa y  Nathan me hicieron sentir como en casa.

El caso es que cuando volvieron a contactar conmigo, me alegre muchisimo por volver a tener la oportunidad de coincidir con ellos.

Cuando bajé del coche, al ver a Mathew lo primero que hizo fue regalarme una amplia sonrisa. Desde ese momento supe que la sesión iba a salir redonda! Cuando los peques vienen relajados y no les hemos dicho lo típico de “Vamos a ir a hacer una sesión de fotos y tienes que sonreír al fotógrafo y portarte bien”, todo funciona mejor. La primera regla para que estas sesiones salgan bien es no agobiar a los niños. Aunque sea una situación diferente, hay que conseguir normalizarla. Que hacerse fotos sea igual que dar un paseo o ir al parque. Que ellos sientan que un día como otro cualquiera, que estén relajados y cómodos, y que tengan ganas de interactuar. Aunque no nos hagan ni caso, a mi no me importa. Lo más importante que es sean capaces de sonreir. Yo me encargo de perseguirles hasta conseguir unas fotos como las que les enseño hoy en el blog: